Diciembre 1, 2014

Entrevista a Bernardo Amigo: “La investigación sobre medios de comunicación se centra en los medios y no en lo que los sujetos piensan sobre esos medios”

Por
547 Vistas

La relevancia de la comunicación en la vida diaria es el foco de interés del Dr. Bernardo Amigo, quien ha desarrollado investigaciones donde la sociología entra en contacto con pantallas, con “memes”, con el control remoto y con una cultura que se rodea de episodios mediatizados. A continuación compartimos una conversación con un investigador nacional, para quien el consumo de televisión, internet y el uso de teléfonos smart son fenómenos que representan las profundas transformaciones que está experimentando la sociedad contemporánea.

Fuente: Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile

Este año 2014, la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile sumó  doce nuevos proyectos Fondecyt Regular, a los seis que se iniciaron en 2013 y que continúan en desarrollo. Uno de estos nuevos proyectos es Convergencia mediático tecnológica y vida cotidiana: transformaciones socioculturales del Chilecontemporáneo, cuyo investigador responsable es el académico del Departamento de Sociología y Coordinador del Laboratorio Interdisciplinario Cultura Mediática, Dr. Bernardo Amigo.

La investigación pretende indagar sobre las nuevas prácticas socioculturales que realizan los sujetos a partir de los usos y apropiaciones de las tecnologías, soportes y plataformas virtuales en sus rutinas cotidianas. Un trabajo que comenzó Bernardo Amigo en 2001 junto a otros investigadores de Chile, Francia y Bélgica, quienes desde entonces estudian la relación que establecen los sujetos con los medios de comunicación y los soportes tecnológicos.

Para ello, el equipo se vale de información recogida a partir de la realización de grupos focales, entrevistas en profundidad y observación etnográfica y otras metodologías y estrategias metodológicas. El análisis se concentra en el actuar de los sujetos ya que, según el investigador, “la mayor parte de la investigación sobre medios de comunicación se centra en los medios o en sus discursos, y no en lo que los sujetos hacen, significan y piensan sobre esos medios y tecnologías.Esto tiende a distorsionar la idea que tenemos respecto del rol de los medios en la sociedad contemporánea”.

ESCENAS DE LA VIDA COTIDIANA

¿Qué escenas de la vida cotidiana motivan su reflexión sobre sociología y la comunicación?

Todos los días, en el metro, en las salas de clases, en la calle y en nuestros hogares, es decir en nuestra vida cotidiana, vemos cómo las personas, principalmente jóvenes, utilizan tecnologías de la comunicación, integrándolas en cada dimensión de sus vidas. Esta realidad, cada vez más presente y habitual, nos exige preguntarnos por las transformaciones que se están produciendo a nivel social y cultural en lo cotidiano y en el espacio público.

Nos interesa la circulación simbólica y cultural en el contexto del surgimiento y masificación de las nuevas tecnologías. Es decir, queremos indagar respecto de la ruptura del modelo comunicativo tradicional, donde los medios de comunicación difundían sus mensajes, imágenes y discursos a millones de sujetos anónimos.Ahora esos millares de imágenes, estéticas, personajes y discursos, que transitan por la web, son producidos por millones de sujetos específicos que se muestran y que quieren decir algo a los otros millones que los escuchan, siguen y ven por las redes sociales. No se trata de la relación de los sujetos con los aparatos tecnológicos, sino de un nuevo tipo de relación entre los sujetos.

¿La gran desigualdad social y económica versus el exceso de consumo de tecnologías en países como Chile es parte de las paradojas que plantea el estudio de la comunicación? Uno puede reconocer viviendas con hacinamiento y precariedad, pero donde no falta el televisor pantalla plana y los celulares touch.

Los datos señalan que en Chile existe un promedio de 2,8 televisores por hogar y que hay más de 26 millones de teléfonos móviles, es decir, más celulares que personas. Esto es una evidencia del lugar que ocupan las tecnologías de la información y de la comunicación en la vida de los sujetos. Nuestras sociedades no serían lo mismo sin ellas. La accesibilidad de las personas a nuevas tecnologías en Chile es mayor en relación al resto de países de Latinoamérica. Eso convierte a nuestro país en una suerte de laboratorio, en la medida que ostenta condiciones de acceso similares a las de algunos países europeos, pero simultáneamente, conserva relaciones de desigualdad socioeconómica propias de muchos países latinoamericanos. Hacer estos estudios en países como Bélgica y Holanda donde existe mayor homogeneidad socioeconómica, ingreso per cápita y calidad de vida, es muy distinto a lo que ocurré en Chile, donde el acceso a la ciencia, la cultura y la información se produce, principalmente, a través de la televisión o internet.

1_selfie1

¿EL DAÑO DE LOS MEDIOS?

¿Qué opina de aquellas voces “expertas” que denuncian como negativo el consumo excesivo de las redes sociales?

Uno de los desafíos mayores y más difíciles de la investigación social, es sobreponerse a los prejuicios y a las afirmaciones taxativas que intentan definir la realidad, haciendo uso exclusivo de argumentos lógicos y abstractos. Esas simplificaciones conceptuales buscan que los fenómenos se comporten según tal o cual teoría de moda, sin cuestionamientos y sin apelar a la indagación empírica. De acuerdo a mi experiencia, la mayor parte de las personas no son sujetos enajenados, suceptibles de ser manipulados al antojo de los poderes fácticos. Tampoco se trata de individuos completamente redimidos y autodeterminados, libres de todo contexto político, ideológico, cultural y económicosocial. Entre ambos extremos, se ubica la mayor parte de la población.

¿Qué posiciones teóricas toman al respecto?

Hemos escogido el camino de preguntar directamente a los sujetos, para hacer emerger sus valoraciones, significaciones, prácticas y opiniones sobre los medios de comunicación, las tecnologías de la información y los soportes virtuales. Tenemos el convencimiento que es necesario interpretar el sentido común y las prácticas de los sujetos, no prejuzgarlas.

Por ejemplo, frente al tema del aislamiento en la virtualidad de las relaciones interpersonales, la mayor parte de las personas jóvenes evalúan muy positivamente las oportunidades que les brindan las redes sociales y las tecnologías. La mayoría dice tener más amigos ahora con Facebook que antes y que no por ello dejan de ver y compartir en persona con sus amigos más próximos. No se sienten enfermos ni antisociales, por el contrario, dicen haber aprendido a gestionar mejor el tiempo y el espacio de la amistad. Es evidente que estas prácticas no son las que muchos de nosotros teníamos en nuestra juventud. Probablemente por eso nos cuesta tanto aceptarlas y comprenderlas.

INVESTIGACIÓN SOCIAL DE LA CULTURA MEDIÁTICA

¿Cuáles son los principales enfoques de su investigación que la distinguen de otras respecto de comunicación y medios?

La mayor parte de la investigación sobre los medios de comunicación y las tecnologías se concentra en la producción discursiva de éstos, sus contenidos y representaciones, o en los aspectos socio económicos e ideológicos de la industria cultural de los medios y de internet. Por lo general, a partir de estos dos aspectos, por cierto muy importantes, se concluye sobre el tercer elemento ausente de este tipo de aproximaciones: lo que los sujetos piensan, hacen o significan, en sus prácticas cotidianas, respecto de los medios y de las tecnologías. Este camino fácil, resulta, por lo general, insuficiente para explicar la complejidad de aquello que ocurre en lo social.

En términos comparativos, en Chile y en el mundo, existe poca investigación empírica respecto de los usos, apropiaciones y significaciones que realizan los sujetos respecto de los medios, las tecnologías y las redes sociales. Tenemos la convicción que es hora de integrar con mayor fuerza este tipo de indagaciones, sobre todo porque resultan muy interesantes y reveladoras las contradicciones que se producen cuando contrastamos las investigaciones puramente documentales, con las que consideran la voz y el habla de los sujetos concretos. No hay que dar por supuesto que los medios de comunicación ejercen una influencia importante, sino que es preciso establecer cuál es dicha influencia, hasta dónde llega, y cómo se manifiesta en lo social.

¿Avizora transformaciones generacionales que hacen de esta generación joven algo distinto, muy inmersa en la tecnología a diferencia de quienes se criaron en dictadura?

Hay un dato que es importante y tiene que ver con los denominados “nativos digitales”, término con el cual soy cuidadoso. Personalmente, prefiero hablar de personas que fueron socializadas en el contexto de expansión de Internet y de las nuevas tecnologías, pues para ellos ha sido natural “alfabetizarse” en estos ámbitos, desde la más temprana edad.

Por supuesto, hay factores culturales, de clase y de género que inciden, pero, en términos globales, es posible apreciar que los niños tienen una relación con la tecnología mucho más estrecha en comparación con los adultos. La instalación definitiva de las nuevas tecnologías e Internet en la vida cotidiana y en el espacio público, se produce a partir de los ’90. Si tomamos esta década como referencia, tenemos que los y las jóvenes que actualmente tienen 24 años, fueron criados (unos más y otros menos según sus posibilidades de acceso a las tecnologías) en una sociedad progresivamente informatizada.

¿Piensa que los análisis que se hacen de medios de comunicación aún son muy unidimensionales?

De alguna manera comparto esa afirmación. Sin embargo, es preciso entender que en general, los estudios tienden a ser muy complementarios. Lo importante es tener claro cuáles son los alcances, límites y potencialidades de cada una de las indagaciones y como ellas activan nuevas preguntas. Por ejemplo, los cientos de análisis sobre discursos mediáticos realizados desde la década de los 80’, fueron decisivos para formularnos la pregunta sobre si efectivamente éstos tenían los efectos supuestos por los análisis de discurso, en el seno de lo social.